El CSIC digitaliza tres incunables de un importante gabinete de curiosidades de botánica y medicina

05/05/2023

 



  • Además de estos documentos previos a la invención de los inicios de la imprenta, se han incorporado otros doce ejemplares impresos de los siglos XVI al XVIII, pertenecientes a la biblioteca del Institut Botànic de Barcelona

  • Todos los títulos se encuentran ahora disponibles en abierto para consulta en el portal de fondos digitalizados del CSIC, Simurg


El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha digitalizado tres incunables y otros doce ejemplares impresos de los siglos XVI al XVIII, custodiados en la biblioteca del Institut Botànic de Barcelona (IBB), centro mixto del CSIC y el Ayuntamiento de Barcelona. Estas obras proceden de la biblioteca de la familia Salvador, propietaria de un importante gabinete de curiosidades de botánica y medicina. “Este fondo es, sin ninguna duda, un tesoro del patrimonio científico: la documentación de este gabinete de curiosidades de la naturaleza fue reunido por la pasión coleccionista de varias generaciones de la familia Salvador en la trastienda de su farmacia de la calle Ample de la ciudad de Barcelona”, como señala Agnès Ponsati, directora de la Unidad de Recursos de Información Científica para la Investigación (URICI). Los documentos se encuentran disponibles en Simurg, portal de fondos digitalizados de las bibliotecas y archivos del CSIC.


En general se trata de obras de temática médica, especialmente dedicadas a la anatomía y a la botánica como materia prima para remedios y medicamentos. José Ramón Marcaida López, investigador del CSIC en el Instituto de Historia (IH), afirma que se trata de una colección interesante y ecléctica con autores reseñables como el filósofo Descartes; Ruysch, anatomista famoso por avances en preservación anatómica; Gessner, pionero de la zoología moderna; o Aldrovandi, destacado científico renacentista promotor de la regulación de la profesión médica.


Este proyecto de digitalización ha sido posible gracias a la colaboración entre el Institut Botànic de Barcelona (IBB), centro mixto del CSIC y el Ayuntamiento de Barcelona, y la Unidad de Recursos de Información Científica para la Investigación (URICI) del CSIC. “La digitalización de algunos de esos volúmenes era más urgente en unos casos que en otros, no solo por su relevancia científica sino también por su precario estado de conservación”, afirma Ponsati.


Digitalizando la historia de la ciencia


Además de esta selección de obras impresas, el proyecto contempla la incorporación de una buena parte de la documentación manuscrita del gabinete, de importancia notable para la historia de la ciencia. Dentro de este fondo se encuentra, por ejemplo, la numerosa correspondencia que los Salvador mantenían con otros intelectuales europeos de la época como los hermanos Jussieu, Herman Boerhaave o James Petiver, reconocidos científicos de los siglos XVII y XVIII.


También se pueden encontrar documentos personales, comerciales, jurídicos o notariales. Entre ellos tiene especial relevancia, como indica José Pardo Tomás, investigador del CSIC en la Institución Milà i Fontanals de Investigación en Humanidades, un manuscrito en catalán con el diario de un viaje de Joan Salvador i Riera con Antoine Jussieu por la Península Ibérica realizado entre 1716 y 1717. El original se encontraba en el IBB cuando Ramon Folch lo transcribió y publicó en 1972, pero posteriormente desapareció. Lo que se reproduce es un manuscrito que corresponde a ese viaje, pero que está en latín y que se limita a consignar los especímenes botánicos (y algunos minerales) recogidos por Joan Salvador durante el viaje. “Se puede mencionar también por su interés el catálogo manuscrito en el que se detallan las obras de la biblioteca”, indica Pardo Tomás.


Este proyecto se suma a otros fondos del IBB ya disponibles en Simurg, concretamente a la digitalización de la  correspondencia mantenida entre Carlos Pau y Pius Font i Quer, uno de los nombres más importantes de la botánica española de principios del siglo XX y fundador del IBB, entre 1914 y 1927.


El farmacéutico Carlos Pau mantuvo una intensa relación epistolar con los principales botánicos europeos de la época, ya que su herbario era un referente de la flora hispánica y poseía amplios y reconocidos conocimientos sobre determinación de especies. Entre las figuras con las que más se carteó se encontraba Pius Font i Quer. “Esta correspondencia tiene aún hoy en día gran valor científico ya que a través de sus cartas ambos científicos intercambiaron especies botánicas y compartieron conocimientos”, resalta Ponsati.


Para conocer más sobre este fondo, el CSIC editó en 2008 los dos volúmenes del catálogo de lo que entonces era la biblioteca. Coordinado por Josep Maria Montserrat i Martí (IBB-CSIC) y José Pardo Tomás (IMF-CSIC), reúne más de un millar de títulos con una rica selección de imágenes de alta calidad y estudios introductorios.


 


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Enlace permanente
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